LA MÁSCARA DE DIMITRIOS

EL HIJO DEL CLÉRIGO

FERNANDO MARTÍNEZ LAÍNEZ

25 de junio 2017

Jukebox. Ben E. King. Don't Play That Song

Libros en construcción. Fernando Lozano: empapelar las paredes con afiches de la novela que escribe. Por Sandra Ávila



Afiches en las calles de Buenos Aires que anuncian la novela de Fernando Lozano


Fernando Lozano (1981) vive en Cautelar (Buenos Aires).  Cursa el último año de la carrera de letras en la UBA (Universidad de Buenos Aires) y cuando deja descansar sus textos  toca la batería, se reúne con amigos, y ensaya con su  banda de rock. Actualmente, publica su novela por capítulos en  undiadevida.com . y ha empapelado la cuidad con afiches muy originales que representan cada capítulo.

¿Cómo nació la idea de escribir una novela en 23 capítulos?
Los 23 capítulos, como unidad para una novela, nacieron de forma totalmente azarosa. Después intenté darle un sentido que ni siquiera hoy me convence: que soy argentino, que por ese motivo estoy totalmente descreído de la perfección, que el personaje debía recorrer un derrotero plagado de incertidumbres y bla bla bla... Pero no, no fue así. No puedo mentir.

¿Cómo es la experiencia de empapelar la ciudad y por qué lo hacés?
Es una experiencia nueva y divertida. No sé, debo confesar que si lo que estoy haciendo no me divirtiera, no lo haría: suelo aburrirme fácilmente.
El por qué es simple: la calle es realmente de todos. Es el único espacio de las ciudades de Occidente donde el instinto más animal del ser humano rige: no importa cuánto dinero tengas, cómo te llames, en qué barrio vivas. La calle equipara, es equitativa, nivela. Por eso los afiches: porque me parece la manera más correcta de llegar a una persona que estudia o a una persona que no lo hace; a una persona mayor o a los jóvenes; a alguien que tiene el hábito de leer o a alguien que no lo posee. Mi búsqueda constante de una literatura universal.
Creo que hoy día el arte audiovisual es más directo comunicativamente que la literatura, y como mi intención es que se lea, no sólo mi novela sino cualquier tipo de escritura, promocionar mi escritura con afiches y videos fue el mejor gancho para que se cumpla lo que deseo.


Afiches en las calles de Buenos Aires que anuncian la novela de Fernando Lozano


¿La novela ya está terminada?
No, no está terminada. Voy contra reloj. Y tal vez eso es lo que genere una adrenalina importante mientras se lee. Bah, eso es lo que me comentan muchas personas que están al tanto de cada capítulo. Sienten como cierta voracidad de mi parte, de las palabras: velocidad, desenfreno. Eso también lo busco: una literatura liviana en su lectura, sin muchos vericuetos, sin muchas vueltas. Está acá, es esto, no  hay nada más. Aparentemente. Pero se comprende. Listo, trabajo terminado, estoy feliz, duermo tranquilo.

¿Por qué elegiste que tu novela fuera digital y no impresa?
Elegí el formato digital por una razón básica: la literatura impresa en libro es elitista, poco palpable, muy fetichista. El libro es caro, con espíritu de gueto y discriminador. Como soporte es un objeto de consumo, acumulación y que genera soberbia. Muchos leen para llenar su casa, para mostrar y mostrarse. Un libro hoy es como un jarrón, digamos: mero adorno. Por lógica monetaria, el libro llega a muy poca gente.

¿Cuántas horas al día le dedicas a la escritura?
¿La verdad? Pocas, muy pocas. No necesito mucho tiempo para escribir algo. No suelo corregirme mucho. Creo que por algo cada palabra está en cada espacio. Algo me motivó en un primer momento a colocarla ahí, y lo respeto. Suelo escribir un capítulo de la novela en menos de tres horas. Toda la idea la programo paso por paso en mi mente y luego lo único que me resta es bajarlo a la pantalla. Muy raro eso de bajar a la pantalla en vez de al papel. ¡Jajajajajaja!


Fernando Lozano delante de los afiches que anuncian su novela


¿Por qué no te consideras un escritor?
Porque, no sé, no creo en esos rótulos tan soberbios, tan elevados, digamos. Me preguntan si me siento escritor o músico, ya que toco la batería también. Contesto siempre lo mismo: me siento yo. Mejor respuesta no puedo dar. Lo que sí creo es que soy un buen observador y una persona muy curiosa o, mejor dicho, un tipo con muchísima capacidad de asombro. Nada más.

¿En qué te diferenciás con el resto de los escritores nacidos en los  años ochenta?
Te repito, no me creo un escritor. Pero, bueno, supongamos que lo soy. Afirmando eso entonces te digo que el punto que más me aleja de mi generación es la manera de ver lo que se llama literatura. Bah, por lo menos lo que se rotula como “literatura de autor”. Porque, bueno, lo voy a decir, total, no pierdo nada: ¿acaso Henning Mankell, Paulo Coelho y/o Sidney Sheldon no escribieron o escriben literatura? Seamos buenos de una vez. ¿Quién dice que esto o lo otro es literatura elevada o no? Rompamos barreras. Me pudren los cánones antiguos y los nuevos cánones que se promueven. Al fin y al cabo, esto es como una república: todos quieren el poder, pero nadie se la banca para plantarse y decir “me encantaría dictar las leyes en decretos eternos”. Tal vez eso, la máscara, es lo que no comparto.  Siempre pensé que mi generación iba a revolucionar todo. No se dio de parte de todos. Algunos lo intentamos. Una lástima.

¿Estás escribiendo algo nuevo?
Sí, unos cuantos guiones para videoclips de bandas y para un documental sobre el género hardcore y su irrupción en la Argentina, el Buenos Aires Hardcore. Sí, la mixtura de las artes no puede detenerse, es como un vicio para mí.


Fernando Lozano


¿Después que se publique el último capítulo qué se viene?
Querría cerrar todo con una muestra/ fiesta, una cosa genial, con bandas en vivo de los géneros que más me gustan, como son el hardcore, el heavy metal y el punk rock. Lo veo difícil, por varios motivos, pero todo es posible, creo yo.  Más allá de eso, supongo que me esperan unas buenas y merecidas vacaciones, más ideas para realizar proyectos que sean integradores, viajes, ir a recitales de música hardcore, hacer mosh… bah, lo de siempre. 




Fernando Lozano



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