LECTURAS A CONTRATIEMPO

LITERATURA UNIVERSAL. EL “BILDUNGSROMAN” DE SABINO MÉNDEZ

ANNA MARIA IGLESIA

6 de agosto 2017. (Felices vacaciones. Regresamos en septiembre)

Jukebox. Vargo. The Moment

Queremos irnos muy lejos

Ilustradores. Santiago Caruso, el ilustrador despiadado.

Sandra Ávila



Santiago Caruso. Sense & Sensibility


Santiago Matías Caruso nació en 1982 en Buenos Aires y estudió en la escuela de  artes visuales Carlos Morel en Quilmes. (...) 


Ha trabajado para las editoriales Puerto de Palos, Emecé y Planeta, así como la revista argentina de política y humor "Caras y Caretas", y las revistas de los diarios Clarín y Nación.  Entre  sus personajes favoritos se encuentra la condesa húngara Erzsebét Bathory (1560-1614) más conocida como la condesa sangrienta, y siente una  gran atracción por la literatura del siglo XIX. 
¿De pequeño ya tenías interés por las ilustraciones sangrientas y trágicas?, ¿a qué edad sabías que lo tuyo era la ilustración?
Desde chico sabía que quería dibujar y lo hacía bastante bien. Sin embargo uno no tenía demasiada referencia de dónde podía trabajar o qué hacer. Recuerdo que las referencias típicas son las de tiras humorísticas en diarios, dibujos para stickers o revistas, pero el concepto de ilustración en toda su amplitud no apareció hasta muy tarde. Primero estudié arte infantil y luego parte del Profesorado de Artes Visuales en la Carlos Morel de Quilmes. A mitad de esos años, casualmente, me dijeron que fuera a estudiar caricatura con Oscar Capristo, que resultó ser un curso de Historieta. Me dediqué a esa disciplina durante algunos años, mientras estudiaba plástica, pero ni mi estética encajaba en la plástica por ser muy ilustrativa y grotesca, ni la historieta me resultaba nada dinámica de hacer.
¿Cómo empezaste a dibujar?
Yo ya hacía ilustraciones en donde contaba una historia o algún evento breve. Eran imágenes mas basadas en los personajes que otra cosa. Cuando hacía la carrera de plástica, respondí a un aviso que pedían ilustradores para tres imágenes sobre cuentos clásicos infantiles, pero no me otorgaron el trabajo, a pesar de ser buenas. Esas imágenes fueron a poblar el catálogo de la primer muestra de ilustración de la Asociación de Dibujantes Argentinos  (ADA) en 2001 o 2002. Dicho catálogo fue distribuído en varias editoriales y gracias a él conseguí trabajo en Puerto de Palos. Durante algunos años realicé ilustraciones para libros educativos con un estilo más humorístico y grotesco.
¿Te imaginaste alguna vez que dibujarías la tapa de libros de Alejandra Pizarnik o Lovecraft?
La verdad es que no, aunque estos textos que ilustré fueron leídos en mi adolescencia y ya me interesaban. Cuando mi estilo se volcó más a lo onírico, oscuro, a lo poético, era seguro que podría ilustrar algo de este tinte de horror.


Santiago Caruso. Syria


¿Por qué la mayoría de tus trabajos se basan en el terror?
Me dediqué a esas lecturas, quizás más por el misterio, el dramatismo, la penumbra, lo fantástico y no tanto por el horror en sí. No veo cine de horror en el sentido de las clasificaciones del fallecido Blockbuster. Me interesa lo decadente como posibilidad crítica de lo real, del mundo.
¿Cuáles son tus personajes favoritos?
La condesa Bathory.
¿Te costó desprenderte de algún personaje en particular?
Creo que de la condesa Bathory. Cuando volví a hacer dibujos tipo Ex libris en el Salón de Cómic de Barcelona en 2009, me dí cuenta de que el personaje da para mas. Se me ocurrieron otras imágenes, pero bueno, quiero hacer otras cosas ahora. 
¿Te inspiras en la literatura fantástica del siglo XIX?
Sí, ese es el tipo de horror o elemento fantástico que me atrae.
¿Qué te dicen tus seguidores?
Piden más Lovecraft y sangre. Ya veremos. En general les gustan las atmósferas, sorprendentemente los paisajes y las texturas, pero las ideas sobre todo.
¿Cuáles son los artistas que admiras? Sé que son muchos, ¿me lo puedes explicar?
Admiro la pintura vigorosa y que expresa la visión del artista sobre la realidad, incluyo aún a varios impresionistas. Visito a los simbolistas, prerrafaelitas, románticos, a los barrocos y los renacentistas.
¿Qué piensas que te faltó por ilustrar?
Me falta mucho por hacer y hay poco tiempo. Los trabajos pequeños que pagan mejor hay que seguir haciéndolos en medio de los proyectos largos que económicamente dan poco. Creo que sobreviviré.
¿Qué opinión tienes de los artistas e ilustradores contemporáneos?
En líneas generales hay mucho vector y cáscaras, pocas ideas, menos cosas para decir y mucho marketing. Como el mundo en general. Lo suculento está entre sombras. Miren el trabajo de Federico Parolo, de Roberto Gatti. Ahí hay algo qué masticar. Miren el trabajo de Himmapaan, Sarachmet o Lauren-Rabbit, ahí también hay buena masa.
¿Cuál es el personaje creado por ti que más admiras y te sientes orgulloso?
Uno crea personajes todo el tiempo, pero en mi caso no tienen un desarrollo tan largo como un historietista. Si tengo que elegir me quedo con los pibes de plástico y madera de Maleducados, una imagen de portada de la revista Caras y Caretas.



Santiago Caruso. Maleducados


¿Y qué me dices de tu fascinación con la literatura?
Leo mucho, pero menos de lo que quisiera. Compro libros todo el tiempo, más que nada ficción, buscando material para ilustrar y algo que me conmueva, que me haga reflexionar, que me transporte. Recomiendo a Pascal Quignard, que me atrajo con mudo canto a comprarlo. Los dos libros editados aquí son brillantes y se mueven entre la ficción, lo histórico y el ensayo. Tremendo hijo de Schwob.
¿Alguna experiencia que te haya marcado en tu estilo y desarrollo con otro artista?
La obra de Carlos Nine junto con la de Klimt marcó un cauce de trabajo en un momento de mi crecimiento. Otro quiebro fue el encuentro con el arte simbolista, la sabiduría de Roberto Gatti y el imaginario de Quique Alcatena.
¿Por qué no finalizaste tu formación académica?
La formación plástica de taller es muy pobre hoy y desde hace tiempo. Se trata de enseñar desde el desdeño al oficio, desde la negativa, la provocación, el rompimiento de estructuras que nunca son enseñadas. En fin, abolir lo que nunca se supo es imposible.
¿Cuáles son los procedimientos básicos para desarrollar un personaje?
Ser el personaje. El que tengas que interpretar. Cualquier papel. Pensar en su morfología pero también en su mirada y actitudes corporales. También son importantes los detalles de cómo viste. En fin, serlo hasta donde puedas.
¿Cómo fue el proyecto de  "La condesa sangrienta"?
Complicado, con pocos bocetos, lo cual hizo que tuviera que tirar un par de laburos al tacho. Pero prefiero un mini esquema de composición y ponerme  a pelear la cosa en el original. Esta técnica tiene mucho de improvisación, la mancha propone y uno la va conduciendo e imponiéndole condiciones también con el tramado.
La idea era evitar lo cruento de un modo explícito y buscar sugerirlo de un modo poético. Las imágenes del libro son postales de la mente tortuosa de Bathory.

Santiago Caruso. Amphisbaqenidae



¿Tienes algún tipo de creencia religiosa?
Pienso que tanta religión nos ha hecho mucho daño. Todas esas interpretaciones de la vida se disputan la verdad a costa de la sangre, cuando deberían servir para unirnos, apreciarnos por las diferencias y virtudes. Intentan someternos a la ignorancia. Defiendo muchas ideas de Cristo, no al relato manoseado por la iglesia.
¿Qué te diferencia de otros ilustradores?
Que leo, que tengo anhelo de saber, que trabajo mucho, que me comprometo con lo que hago sea lo que sea. Que tengo una infinita sensibilidad.
¿Cómo imaginas tu futuro?
¿Qué futuro? Sólo hay un permanente ayer.
¿Podrías dar un consejo para alguien que deseara iniciarse en esto?
Abrir los ojos visibles e invisibles a la reflexión, el azar y la técnica. Establecer un perímetro y componer de lo general a lo particular una obra bella y verdadera desde el punto de vista subjetivo y artístico. Barnizar y dejar secar.
¿Calificarías a tus ilustraciones como apocalípticas?
Tienen algo de eso, pero creo como dije antes que están imbuidas de cierta reflexión decadente, penumbra monocromática y sopor etílico. Son el reflejo fantástico de lo real.
 ¿Qué es lo que mas te hace  feliz   en la vida?
 Soñar con lo que quiero crear.
¿Qué artista volverías a la vida si pudieras?
 Stevie Ray Vaughan.
¿Eras buen alumno en la escuela?
Casi. Muy distraído en los primeros grados, más aplicado en los siguientes años del primario. Inconstante en el secundario, peor siempre salía bien parado. Mucho vagabundeo. Sin embargo algunas lecturas me salvaron. Agradeceré eternamente al profesor de literatura César Colombani el haberme acercado a tantos buenos textos y a la aventura de escribir. Él es un buen escritor. Yo me limito a leer y a escribir con imágenes.
¿A qué jugabas de pequeño?
Jugaba mucho con muñecos, inventaba historias, construía naves, casas y dibujaba mucho. Con algunos amigos de la iglesia, jugábamos a la guerra. Nos batíamos a duelo entre el verde, mientras nuestros viejos rezaban. Comenzás respetando al sistema, a sus banalidades sacras, luego te vas dando cuenta de que el relato que nos grabaron en el disco rígido no es real. Allí empiezas a vislumbrar otra versión de las cosas.
¿Te animarías a cambiar de género en cuanto a las ilustraciones? Por ejemplo,  ¿caricaturas  o historietas ?
Siempre me veo tentado a regresar a la historieta pero por ahora me contengo a sabiendas de que me llevaría mucho tiempo poder producir páginas a velocidad. Mi modo de trabajo ya me insume más de lo que económicamente me conviene. Hacen falta editores que respeten a los artistas y artistas que hagan respetar la profesión.


Santiago Caruso. Portada de Abe Sapien




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