LECTURAS A CONTRATIEMPO

LITERATURA UNIVERSAL. EL “BILDUNGSROMAN” DE SABINO MÉNDEZ

ANNA MARIA IGLESIA

6 de agosto 2017. (Felices vacaciones. Regresamos en septiembre)

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Queremos irnos muy lejos

Libros. "La guerra Civil española". Ludwig Renn

Con motivo de la publicación por vez primera en español de las memorias del escritor y brigadista alemán Ludwig Renn (1889-1979) "La Guerra Civil española" (Fórcola), uno de los últimos textos "clásicos" sobre este conflicto, entrevistamos al autor del prólogo, el historiador y escritor Fernando Castillo.


Ludwig Renn

(...)




¿Renn fue el gran olvidado de la Guerra Civil española?
No diría yo tanto, aunque en lo que se refiere a los aspectos bibliográficos, es decir a la traducción de su obra,  si podría contarse entre los que han tenido poca fortuna editorial, entre aquellos que han quedado recluidos en una zona más que de sombra, de cierta oscuridad.

¿Por qué permaneció inédito entre nosotros?
Como apunto en  el prologo, quizás debido a una serie de factores como el haber sido una obra publicada en 1956, demasiado tarde para beneficiarse de la atención que despierta la cercanía del acontecimiento del que se ocupa y demasiado pronto para disfrutar del interés renovado que se desarrolló en los años sesenta hacia el conflicto español. También habría que referirse al hecho de haber sido editada en alemán, idioma de escasa proyección en la época, en un lugar como Berlín oriental, en la impenetrable República Democrática. Todo en plena guerra fría, unos años poco proclives a la traducción y difusión de la obra de un escritor comunista
Como se ve, unas circunstancias que no han sido muy favorables a su traducción, lo que no ha impedido que fuera una de las obras de oblligada referencia en las bibliografía sobre la Guerra Civil. Es quizás de los últimos textos clásicos referidos a estos años que permanecía inédito en español.

Cuál es el mayor valor de las memorias de Renn, ¿documental , memorialístico o literario?
Pues quizás por esse mismo orden. Son unas memorias escritas que recogen lo que ha ocurrido, los hechos, antes que lo que ha vivido, por lo que  memorialistico y lo literario están en un plano secundario. Hay mucha pretensión de objetividad narrativa que perjudica a los sentimientos y a las sensaciones, es decir, a la literatura.  Es una obra de compromiso, un instrumento de combate al servicio del antifascismo antes que de la literatura.



Ludwig Renn, segundo por la derecha, con brigadistas en un momento de descanso durante la batalla del Jarama

¿Fue un hombre decisivo en la organización de las brigadas internacionales?
No, es un proceso en el que no participa.  Cuando Renn,  llega  a España como comunista y militar, incorporandose a la Centuria Thälmann, las Brigadas Internacionales  están ya en  fase de organización por el Komintern. Su creación y  organización es un proceso en el que no participa, pero al que como otros muchos, se incorpora aportando su experiencia militar. Por otro lado, hay que señalar que la organización militar de los voluntarios internacionales se adaptó al modelo del Ejército Popular de la República, es decir de las Brigadas Mixtas diseñado por Vicente Rojo y Hernández Sarabia.

¿Qué importancia tuvieron en el ejército republicano las brigadas internacionales?
Es un asunto debatido, como de hecho todo asunto referido a la Guerra Civil, en el que los juicios, y las deformaciones, van de la mano de la ideología. Por un lado se ha tachado su presencia de más simbólica que efectiva, mientras que otros, especialmente la historiografía mas próxima al franquismo, la han considerado fundamental, señalando a las Brigadas Internacionales como las responsables de la resistencia de la República y de la duración de la guerra. Para unos fueron idealistas y luchadores por la libertad, mientras que para otros fueron aventureros y mercenarios. Probablemente, hubo de todo pero lo que es seguro es que fueron voluntarios, que muchos de ellos, como el propio Renn, tenían experiencia militar en un conflicto de la importancia de la Gran Guerra y que compartían un credo antifascista. Desde un punto de vista militar, su motivación, capacidad  y dotación material  -de hecho tenían los mejores medios-, convirtieron a las Brigadas Internacionales en unas unidades de élite, de esas que  a las que se suelen considerar encargadas de las operaciones más complicadas, Su equivalente en las fuerzas franquistas sería la Legión quizás. Todo sin menoscabo de las tropas españolas de la República como las del  Ejército dirigido por Juan Modesto, integradas por los Cuerpos de Ejército que mandaban Lister, Tagüeña y Etelvino Vega, cuyas capacidades militares en los últimos meses de la guerra eran por lo menos parecidas, sino superiores.

¿Creyó siempre en su ideología comunista?
Diríamos que si, aunque da la sensación que a su vuelta a Alemania, algo tardía,  procedente del exilio en México, lo hace con menos entusiasmo. Es una realidad que al finalizar la Guerra Civil no intentó llegar a la URSS, inclinándose por dirigirse un país como México, que era entonces un paraíso, como señalan los exiliados españoles como Moreno Villa. La edad, lo vivido y la realidad del estalinismo son aspectos que hacen flaquear al más comprometido, aunque en su obra no muestre la más mínima fisura en su fe comunista

¿Por qué no sale a relucir su homosexualidad de una forma manifiesta?
La homosexualidad era un tabú en la época, especialmente entre el muy moralista Partido Comunista, así que las exigencias, más de discreción que de represión eran muy grandes. Creo que haber nacido en una de las familias más aristocráticas de Sajonia, haber sido militar profesional y haber servido como oficial en el ejército del Kaiser, ser escritor, brigadista internacional y  homosexual, era algo que no contribuía a esquivar las purgas de Stalin. Renn lo consiguió lo que dice mucho en favor de su discreción.


Ludwig Renn con Ernest Hemingway y Joris Yvens en 1937 durante la Guerra Civil 

¿Su experiencia militar fue más importante que su ideología comunista en la Guerra Civil?
En realidad Renn viene a España como antifascista y comunista, aunque aquí aplique sus conocimientos y su experiencia militar, primero como jefe de estado mayor de una brigada y luego como instructor de suboficiales.
  
¿Por qué anarquistas y socialistas son sus bestias negras?
El discurso del libro es de una absoluta ortodoxia comunista. Renn hace suyas sin titubear las tesis oficiales hacia el trotskismo, hacia los anarquistas y los socialistas. No hay ni una desviación de la tesis oficial de la Internacional. Unos eran  “anarcofascistas” y otros “socialtraidores”, de acuerdo con el argot estalinista de los años 30, aunque el libro lo escribiera Renn en 1956. La revolución y la dirección de las fuerzas populares debía corresponder exclusivamente a los comunistas.
 
Como historiador, ¿Renn miente mucho o se ajusta a los hechos históricos?
Como sucede con la mayor parte de los autores de obras dedicadas  a su participación en acontecimientos históricos, Renn da su visión y su interpretación de lo vivido, todo filtrado por la ideología. Si además, hablamos de una guerra como la española en el contexto de los muy polarizados años treinta

¿Se puede decir que fue el “Jünger de izquierdas”?
Está bien traída la comparación, si. Podría decirse que si, aunque hubo otros escritores que tuvieron el mismo itinerario vital e ideológico que  Renn, como Gustav Regler. Es una generación de destinos compartidos. De todas formas, literariamente, e incluso personalmente, Jünger, me parece más interesante. Los compromisos sin fisuras de las militancias extremas suelen estar muy reñidos con la dedicación cultural, algo que siempre exige critica y escepticismo, dos elementos antagónicos. 


Ludwig Renn durante la Guerra Civil

¿Qué destacarías de este libro?
Su carácter testimonial y documental, es decir su visión de una acontecimiento que sigue interesando a la sociedad española. Además su condición de novedad, pues hasta ahora permanecía inédita en castellano.

¿Por qué la guerra civil sigue dividiendo a la sociedad española 80 años después de iniciada y no es historia?
Quizás porque la sociedad española está a su vez dividida a la hora de contemplarla debido al empleo de motivos ideológicos del presente, olvidando un elemento fundamental que ahora lógicamente no existe como es el contexto histórico.
Ya prácticamente no vive nadie que haya hecho la guerra y mucha gente se empeña en aplicar una mirada atemporal y analizar el hecho como si estuviera sucediendo, como si tuvieran que tomar parte por uno de los bandos, cuando ya no existen. Se  olvida que es un hecho que pertenece al pasado, a la historia, casi tanto como las guerras carlistas y que acercarse a ella como combatientes es un absurdo pues ademas no existen las fuerzas políticas en presencia ¿Donde están la CNT, la FAI, el POUM, el PCE, Falange o los Carlistas?
Tampoco ayuda a superar esa división lo sucedido en la postguerra, donde el franquismo sacó su faz más siniestra al llevar a cabo una represión feroz que habría de consolidar la división de la sociedad española. Y es que la conversión de la paz en una victoria ha sido lo que más ha condicionado la visión de esos años en los que lo sucedido durante la guerra.

De todas formas no es tanto que la Guerra Civil como acintecimiento divida a la sociedad española, sino uno de sus aspectos, la represión, el que se ha impuesto  al retso. En realidad más allá de este asunto apenas hay debates de ese calado. Los asuntos referidos a la historia militar, política, económica y cultural están más o menos fijados y salvo casos de manifiesta manipulación y desconocimiento, apenas se discute. Solo permanece la represión convertida en epitome de la Guerra Civil, en parte que ha devorado al todo, que  se enarbola como bandera política para perjuicio del análisis histórico, pues hay casos en los que incluso se niega la evidencia. Cuando esto ocurre, el debate histórico no tiene cabida. Es un ciclo perverso del que parece que la sociedad española no puede salir.





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